sábado, 29 de agosto de 2009

El signo-UMBERTO ECO



Supongamos que el señor Sigma, en el curso de un viaje a París, empieza a sentir molestias en el “vientre”. Utilizo un término genérico, porque el señor Sigma por el momento tiene una sensación confusa. Se concentra e intenta definir la molestia: ¿ardor de estómago?, ¿espasmos?, ¿dolores viscerales?. Intenta dar nombre a unos estímulos imprecisos; y al darles un nombre los culturaliza, es decir, encuadra lo que era un fenómeno natural en unas rúbricas precisas y “codificadas”; o sea, que intenta dar a una experiencia personal propia una calificación que la haga similar a otras experiencias ya expresadas en los libros de medicina o en los artículos de los periódicos.
Por fin descubre la palabra que le parece adecuada: esta palabra vale por la molestia que siente. Y dado que quiere comunicar sus molestias a un médico, sabe que podrá utilizar la palabra (que el médico está en condiciones de entender), en vez de la molestia (que el médico no siente y que quizás no ha sentido nunca en su vida).
Todo el mundo estará dispuesto a reconocer que esta palabra, que el señor Sigma ha individualizado, es un signo, pero nuestro problema es más complejo.
El señor Sigma decide pedir hora a un médico. Consulta la guía telefónica de París; unos signos gráficos precisos le indican quiénes son médicos, y cómo llegar hasta ellos. Sale de casa, busca con la mirada una señal particular que conoce muy bien: entra en un bar. Si se tratara de un bar italiano intentaría localizar un ángulo próximo a la caja, donde podría estar un teléfono, de color metálico. Pero como sabe que se trata de un bar francés, tiene a su disposición otras reglas interpretativas del ambiente: busca una escalera que descienda al sótano. Sabe que, en todo bar parisino que se respete, allí están los lavabos y los teléfonos. Es decir, el ambiente se presenta como un sistema de signos orientadores que le indican dónde podrá hablar.
Sigma desciende y se encuentra frente a tres cabinas más bien angostas. Otro sistema de reglas le indica cómo ha de introducir una de las fichas que lleva en el bolsillo (que son diferentes, y no todas se adaptan a aquel tipo de teléfono: por lo tanto, ha de leer la ficha X como “ficha adecuada” al teléfono de tipo Y^) y, finalmente, una señal sonora le indica que la línea está libre; esta señal es distinta de la que se escucha en Italia, y por consiguiente ha de poseer otras reglas para “decodificarla”; también aquel ruido (aquel bourdonnemeent, como lo llaman los franceses) vale por el equivalente verbal “vía libre”.
Ahora tiene delante el disco con las letras del alfabeto y los números; sabe que el médico que busca corresponde a DAN 0019, esta secuencia de letras y números corresponde al nombre del médico, o bien significa “casa de tal”. Pero introducir el dedo en los agujeros del disco y hacerlo girar según los números y letras que desean tiene además otro significado: quiere decir que el doctor será advertido del hecho de que Sigma lo llama. Son dos órdenes de signos diversos, hasta el punto de que puedo anotar un número de teléfono, saber a quien corresponde y no llamarle nunca; y puede marcar un número al azar, sin saber a quién corresponde, y saber que al hacerlo llamo a alguien. Además, este número está regulado por un código muy sutil: por ejemplo, las letras se refieren a un barrio determinado de la ciudad, y a su vez, cada letra significa un número, de manera que si llamara a París desde Milán, debería sustituir DAN por los números correspondientes, porque me teléfono italiano funciona con otro código.
Sea como fuere, Sigma marca el número: un nuevo sonido le dice que el número está libre. Y finalmente oye una voz: esta voz habla en francés, que no es la lengua de Sigma. Para pedir hora (y también después, cuando explique al médico lo que siente) ha de pasar de un código a otro, y traducir en francés lo que ha pensado en italiano. El médico le da hora y también una dirección. La dirección es un signo que se refiere a una posición precisa de la ciudad, a un piso preciso de un edificio, a una puerta precisa de este piso; la cita se regula por la posibilidad, por parte de ambos, de hacer referencia a un sistema de signos de uso universal, que es el reloj.
Vienen después diversas operaciones que Sigma ha de realizar para reconocer un taxi como tal, los signos que ha de comunicar al taxista; cuenta también la manera como el taxista interpreta las señales de tráfico, direcciones prohibidas, semáforos, giros a la derecha o a la izquierda, la comparación que ha de efectuar entre la dirección recibida verbalmente y la dirección escrita en la placa...; y están también las operaciones
que ha de realizar Sigma para reconocer el ascensor del inmueble, identificar el pulsador correspondiente al piso, apretarlo para conseguir el traslado vertical, y por fin el reconocimiento de la puerta, el que corresponde al timbre y el que corresponde a la luz de la escalera; pueden ser reconocidos por su forma distinta, por su posición más o menos próxima a la puerta, o bien basándose en un dibujo esquemático que tienen grabado encima, timbre en un caso, lámpara en otro... En una palabra, Sigma ha de conocer muchas reglas que hacen que a una forma determinada corresponda determinada función, o a ciertos signos gráficos, ciertas entidades, para poder al fin acercarse al médico.
Una vez sentado delante de él, intenta explicarle lo que ha sentido por la mañana. “ J´ai mal au vientre”. El médico entiende las palabras, pero no se fía: es decir, no está seguro de que Sigma haya indicado con palabras adecuadas la sensación precisa. Hace preguntas, se produce un intercambio verbal. Sigma ha de precisar el tipo de dolor, la posición. Ahora el médico palpa el estómago y el hígado de Sigma; para él algunas experiencias táctiles tienen un significado que no tienen para otros, porque ha estudiado en los libros que explican cómo a una experiencia táctil ha de corresponder determinada alteración orgánica. El médico interpreta las sensaciones de Sigma (que él no siente) y las compara con las sensaciones táctiles que experimenta. Si sus códigos de semiótica médica son adecuados, los dos órdenes de sensaciones han de corresponder.
Pero las sensaciones de Sigma llegan al médico a través de los sonidos de la lengua francesa; el médico ha de comprobar si las palabras que se manifiestan por medio de sonidos son coherentes, de acuerdo con los usos verbales corrientes, con las sensaciones de Sigma; pero teme que éste utilice palabras imprecisas, no porque sean imprecisas sus sensaciones, sino porque traduzca mal del italiano al francés. Sigma dice “vientre”, pero quizás quiere decir foie (y, por otra parte, es posible que Sigma sea inculto, y que para él, incluso en italiano, hígado y vientre sean entidad indiferenciada).
Ahora el médico examina las palmas de las manos de Sigma y ve que tienen manchas
rojas irregulares: “Mal signo -murmura- ¿no beberá UD demasiado?” . Sigma lo reconoce: “¿Cómo lo sabe?”. Pregunta ingenua; el médico interpreta síntomas como si fueran signos elocuentes; sabe lo que corresponde a una mancha, a una hinchazón. Pero no lo sabe con absoluta exactitud; por medio de las palabras de Sigma y de sus experiencias táctiles y visuales ha individualizado unos síntomas, y los ha definido en los términos científicos a los que lo ha acostumbrado la sintomatología que ha estudiado en la Universidad, aunque sabe a qué síntomas iguales pueden corresponder también enfermedades diferentes, y a la inversa. Ahora ha de pasar del síntoma a la enfermedad de la cual es signo, y esto es cosa suya. Esperemos que no tenga que hacer una radiografía, porque en tal caso tendría que pasar de los signos gráfico fotográficos al síntoma que representan, y del síntoma a la alteración orgánica. No trabajaría con un único sistema de convenciones sígnicas, sino sobre varios sistemas. La cosa se hace atan difícil, que es muy posible que equivoque el diagnóstico.
Pero de ello no vamos a ocuparnos. Podemos abandonar a Sigma a su destino (con nuestros mejores deseos): si consigue leer la receta que le dará el médico (cosa nada fácil, porque la escritura de los clínicos plantea no pocos problemas de descifrado), quizás se ponga bien y pueda aún gozar de sus vacaciones en París.
Puede suceder, también, que Sigma sea testarudo e imprevisor, y que ante el dilema: “o deja de beber o no puedo asegurarle nada sobre su hígado” llegue a loa conclusión de que es mejor gozar de la vida sin preocuparse por la salud, que quedar reducido a la condición de enfermo crónico que pesa alimentos y bebidas con una balanza. En este caso, Sigma establecería una posición entre Buena Salud y Salud, que no es homóloga de la tradicional entre Vida o Muerte; la Vida, vivida sin preocupaciones, con su riesgo permanente, que es la Muerte, le parecería como la misma cara de un valor primario, la despreocupación, al cual se opondría la Salud y la Preocupación, amas emparentadas con el Aburrimiento. Por lo tanto, Sigma tendría su propio sistema de ideas (al igual que lo tiene en política o en estética), que se manifiesta como una organización especial de valores o contenidos. En la medida en que tales contenidos se le manifiestan bajo la forma de conceptos o de categorías mentales, también ellos valen por alguna otra cosa, por las decisiones que implican, por las experiencias que señalan. Según algunos cálculos, también ellos se manifiestan en la vida personal e interpersonal de Sigma como signos. Ya veremos si ello es cierto.
La verdad es que son muchos los que creen que si. Por el momento, lo que nos interesaba subrayar era que un individuo normal, ante un problema tan espontáneo y natural como un vulgar “dolor de vientre”, se ve obligado a entrar inmediatamente en un retículo de sistema de signos; algunos de ellos, vinculados a la posibilidad de realizar operaciones prácticas; otros, implicados más directamente a actitudes que podríamos definir como “ideológicas”. Pero, en cualquier caso, todos ellos son fundamentales para los fines de la interacción social, hasta el punto de que podemos preguntarnos si son los signos los que permiten a Sigma vivir en sociedad, o si la sociedad en la que Sigma vive y se constituye como ser humano no es otra cosa que un complejo sistema de sistema de signos. En una palabra, ¿Sigma hubiera podido tener conciencia racional de su propio dolor, posibilidad de pensarlo y de clasificarlo, si la sociedad y la cultura no lo hubieran humanizado como animal capaz de elaborar y de comunicar signos?.Con todo, el ejemplo de que nos hemos valido podría inducir a pensar que esta invasión de los signos solamente es típica de una civilización industrial, que puede observarse en el centro de la ciudad, rutilante de luces, anuncios, señales de tráfico, sonidos y toda clase de señales; es decir, como si existieran signos solamente cuando hay civilización, en el sentido más banal de la palabra.
Pero es que Sigma viviría en un universo de signos incluso si fuera un campesino aislado del mundo. Recorrería el campo por la mañana y, por las nubes que aparecen en el horizonte, ya sabría predecir el tiempo que hará.
El color de las hojas le anunciaría el cambio de estación, una serie de franjas del terreno que se perfilan a lo lejos en las colinas le diría el tipo de cultivo para el que es apto.
Un brote en un matorral le señalaría el crecimiento de determinado tipo de plantas, sabría distinguir los hongos comestibles de los venenosos, el musgo de un lado de los árboles le indicaría en que parte está el norte, si es que no lo había descubierto ya por el movimiento del Sol. No disponiendo de reloj, el sol le señalaría la hora, y una ráfaga de viento le diría muchas cosas que un ciudadano de paso no sabría descifrar; de la misma manera que determinado perfume (par él, que sabe dónde crecen algunas flores) quizás le diría de qué parte sopla el viento.
Si fuera cazador, una huella en el suelo, un mechón de pelos en una rama de espino, cualquier rastro infinitesimal le revelaría qué animales habían pasado por allí, e incluso cuando... O sea que, aun inmerso en la naturaleza, Sigma viviría en un mundo de signos.
Estos signos no son fenómenos naturales; los fenómenos naturales no dicen nada por sí mismos. Los fenómenos naturales “hablan” a Sigma, en la medida en que toda una tradición campesina le ha enseñado a leerlos.
Así pues, Sigma vive en un mundo de signos, no porque viva en la naturaleza, sino porque, incluso cuando está solo, vive en la sociedad; aquella sociedad rural que no se habría constituido y no habría podido sobrevivir si no hubiera elaborado sus códigos propios, sis propios sistemas de interpretación de los datos naturales (y que por esta razón se convertían en datos culturales).
Ahora empezamos a comprender de qué debe tratar un libro sobre el concepto de signo: de todo. Naturalmente, un lingüista podría observar que si empezamos a llamar signo a cualquier artificio que permite de alguna manera una interacción entre dos sujetos, e incluso las traducciones solitarias que Sigma realizaba en su mente, ya no hay manera de detenernos. Existen artificios que son signos en sentido propio, como las palabras, algunas siglas, algunas convenciones de señalización, y luego está todo lo demás que no es signo, que puede ser experiencia perceptiva, capacidad de deducir hipótesis y previsiones de la experiencia, etc…

Eco, Umberto (1980) Signos; Edit. Labor, Barcelona

PROGRAMA-2009



En la formación en Ciencias de la Comunicación –en sus diversas especialidades- se considera necesaria no sólo la puesta a prueba de distintas estrategias de análisis, aplicadas al campo de las imágenes emplazadas en lenguajes y soportes diversos como, también, la reflexión acerca del problema de la hegemonía de lo visual en la vida cotidiana y la construcción visual de lo social.
Se apuntará a la circunscripción de los distintos tipos de géneros que organizan las imágenes visuales y a los efectos de su asentamiento en los medios, así como a su articulación con los diferentes estilos a través de los que se manifiestan los "modos de hacer" prevalecientes en distintas instancias de la producción comunicacional. Para ello, se atenderá a las entradas analíticas que la semiótica contemporánea ha desarrollado en relación con el campo retórico (en el que se incluye el estudio de la producción figural, narrativa y argumentativa), el temático y el enunciativo.La propuesta de la materia Semiótica de la imagen se centra en la consideración de:- la circunscripciónØ de un fenómeno visual en tanto problema de análisis- la elección de la/sØ estrategia/s adecuada/s para el abordaje del fenómeno. Por lo tanto se hacen necesarias tanto la profundización como la comparación de distintas perspectivas desarrolladas dentro del campo de la Semiótica, la descripción y laØ interpretación de los fenómenos circunscriptos Estos aspectos se analizan:En el nivel lógico semiótico: se focalizará en qué consiste el proceso de producción sígnica y cómo se conoce la realidad sígnica. En el nivel discursivo: cómo se produce socialmente sentido y cuáles son las estrategias discursivas que permiten construirlo.
Objetivos generales.El énfasis del trabajo está puesto en la posibilidad de manejo de las herramientas analíticas a partir de los problemas surgidos desde los fenómenos.
En el presente cuatrimestre la materia estará organizada sobre la base de tres ejes temáticos: el que gira en torno al concepto de signo visual, el de géneros contemporáneos y el de interpretación. Ellos están orientados al estudio y la aplicación práctica en los talleres mediáticos de la carrera. Los otros temas teóricos que se tocarán servirán como soporte de los indicados anteriormente.En este sentido, se discutirán distintas perspectivas semióticas, sus objetivos y sus alcances. Se propone que los alumnos logren:• Conocimiento de los fundamentos de la Semiótica visual para analizar su incidencia en los procesos de interpretación y producción de todo tipo de géneros • Acoten un fenómeno dado y lo transformen en un problema de trabajo analítico.• Discutan algunas opciones metodológicas posibles en el momento del análisis de las imágenes teniendo en cuenta los marcos teóricos en los que se encuadran.



MODULO I

Fundamentos teóricos de las semióticas de la imagen
1- APROXIMACIONES Introducción a los lenguajes visuales. Los discursos sobre la imagen y la cultura de la imagen. La semiótica y su conceptualización de la Imagen y el lenguaje: revisión de conceptos claves de Lingüística. De referencia:
- SONESSON, Göran De la estructura a la retórica de la imagen visual, en Signa: revista de la Asociación Española de Semiótica, núm. 5 (1996)- GUBERN, Román: La mirada opulenta. Ed. Gustavo Gili. Mass media. Barcelona 1987- BERGER, J. Modos de ver Ed. Gustavo Gili., Barcelona ,2006. - MARTIN Jay “Regimenes escópicos de la Modernidad “en Campos de fuerzas, Bs. As., Paidós , 2003. pp .221-53.
“Devolver la mirada” en Rev. Estudios Visuales, noviembre 2003 pp 61-82- JOLY, Martine La interpretación de la imagen: entre memoria, estereotipo y seducción, Barcelona, 2002, pp.21-84.

Práctico: ECO, Humberto “Proemio” en Signo Labor, Barcelona, 1994. pp3-12MARTINE Joly La interpretación de las imágenes entre memoria, estereotipo y seducción "(,2002)- STEIMBERG, Oscar Semiótica de los medios masivos, Bs.As., Atuel, 2005 pp.41-802-LA TEORÍA LÓGICO PRAGMÁTICA DE CHARLES S. PEIRCE.El concepto ternario de signo. La estructura de la semiosis. La segunda tricotomía. Comparación de la "semiótica ternaria" y de la "semiótica binaria". Los desarrollos de Umberto Eco respecto al signo y la iconicidad. De referencia:
- PEIRCE, Charles S.: "División de los signos" y "El ícono, índice y símbolo" en Obra lógico-semiótica [ed. orig. 1931/1935]. Trad. cast.: Madrid, Taurus, 1987.- PEIRCE, Charles S: La ciencia de la semiótica Ediciones Nueva Visión, Barcelona,1986. - MAGARIÑOS DE MORENTÍN, Juan "Charles Sanders Peirce: sus aportes a la problemática actual de la semiología", en El signo. Las fuentes teóricas de la semiología: Saussure, Peirce, Morris, Hachette, Buenos Aires, 1983, pp. 81-111Practico:ZECCHETTO, Victorino “ Charles Sanders Pierce” Cap. 2 en Seis semiólogos en busca del lector La Crujía ediciones, Bs.As., 2005 pp.41-78.
Peirce, Charles Sanders: Fragmentos de La Ciencia de la semiótica, Nueva Visión, Buenos Aires, 1978.- (Cartas a Lady Welby, 1, 7, 8, 9 -12 octubre, 04; 14 dic.04; 23 dic. 08; mar. 09).
:
PEIRCE, Charles Sanders: Fragmentos de La Ciencia de la semiótica, Nueva Visión, Buenos Aires, 1978.- (Cartas a Lady Welby, 1, 7, 8, 9 -12 octubre, 04; 14 dic.04; 23 dic. 08; mar. 09).


Modulo II

Semiótica de los medios masivos
1: EL ESTATUTO DE LA IMAGEN FOTOGRÁFICA
La conceptualización de la fotografía a) como analogon de lo real: el discurso de la mímesis; b) como interpretación de lo real: el discurso del "código"; y c) como índice de una realidad: el discurso de la referencia.
Las operaciones de referencia e identificación referencial. La denominada "tesis de existencia".
Reglas constitutivas, reglas normativas y saber lateral. Las estrategias del recuerdo, de la rememoración y del testimonio.
El noema de la fotografía y las nociones de punctum y de studium.
Los órdenes espacial y temporal. Las nociones de marco/fuera de marco y campo/fuera de campo. El juego de las miradas.

Textos de referencia:- BARTHES, Roland: Retórica de la Imagen. En “La Semiología”. Editorial: Tiempo Nuevo. Buenos Aires, 1972. “El Mensaje Fotográfico” en El análisis estructural. Centro Editor de América Latina. Buenos Aires, 1977
-DUBOIS, P., El acto fotográfico De la representación a la recepción, Paidós Comunicación, Barcelona, 1986.
-SCHAEFFER, Jean-Marie: El arché de la fotografía, el ícono indicial y la imagen normatizada, en La imagen precaria Del dispositivo fotográfico, Cátedra, Madrid, 1990.

Práctico: - VILCHES, Lorenzo “La imagen es un texto “en La lectura de la imagen, Paidós, Barcelona, 1983.- SONTANG, Susan. “El mundo de la imagen” en Sobre la fotografía, Buenos Aires, Alfaguara, 2006- BARTHES, Roland La cámara lucida. Notas sobre la fotografía Paidós, Buenos Aires,2005. ( Selección de fragmentos)
2-LAS IMÁGENES EN MOVIMIENTO EN LA DISCURSIVIDAD MEDIÁTICA
2.A : LA ENUNCIACIÓN EN EL DOMINIO DEL ANÁLISIS DE LOS DISCURSOS AUDIOVISUALES
2.A.1: El estatuto de las marcas enunciativas en el enunciado audiovisual.

Textos de referencia:

METZ, Christian: "Historia/Discurso (Nota sobre dos voyeurismos)", en Psicoanálisis y cine El significante imaginario, Gustavo Gili, Barcelona, 1979.-
BETTETINI, Gianfranco: El sujeto de la enunciación y Relato y comentario, Comentario atemporal, Relato comentativo, Comentario explicitado verbalmente, Comentario extranarrativo, en Tiempo de la expresión cinematográfica, FCE, México, 1984.-
CASETTI, Francesco: "Les yeux dans les yeux", en Enonciation et cinéma, Ed. Communications, Nº 38, Paris, 1983.-
METZ, Christian: "L'énonciation anthropoïde", en L'énonciation impersonnelle, ou le site du film, Méridiens Klincksieck, Paris,1991.-
JOST, François: "L'oeil-caméra", en L'oeil caméra Entre film et roman, Presses Universitaires de Lyon, Lyon, 1987.-

Prácticos:

JOST ;Francois y Andrè GAUDREAULT “El punto de vista” en El relato cinematográfico, Barcelo, Paidos, 2001,pp. 137-153.
Bettetini; Gianfranco: “Las transformaciones del sujeto en la traducción”, en La conversación audiovisual, Cátedra, Madrid, 1986


3.B : CINE Y NARRATIVIDAD: EL ABORDAJE NARRATOLÓGICO DEL FILM DE FICCIÓN
3.B.1: Definición y análisis del relato.
3.B.2: Modos de representación fílmica.
3.B.3: Narratología modal y análisis enunciativo del relato audiovisual.
Noción de punto de vista (focalización y ocularización).
Narradores implícito y explícitos.

Textos de referencia:
.GREIMAS,Alciras "Reflexiones sobre los modelos actanciales", en La semántica estructural: investigación metodológica, Madrid, Gredos, 1971.METZ, Christian Ensayos sobre la significación en el cine (1968-1972) Volumen 1 y 2 Paidós, Barcelona, 2002.
Practico:
CASETTI, Francesco y DI GHIO, Federico “El análisis de la narración” en Cómo analizar un film, Paidós, Barcelona, 2003.pp.171-210.
JOST ;Francois y Andrè GAUDREAULT “El punto de vista” en El relato cinematográfico, Barcelo, Paidos, 2001,pp. 137-153.BORDWELL, David: La narración en el cine de ficción (fragmentos), Paidós, Barcelona, 1991


4: CONTRATO FICCIONAL - CONTRATO DOCUMENTAL
4.1: Documentalidad y ficcionalidad en tanto que estrategias de producción de sentido.
La relación documentalidad/ referencialidad en los discursos audiovisuales ficcionales y no ficcionales. El efecto de objetividad.

Textos de referencia:
JOST, François: “El simulacro del mundo”, Versión Nº7, oct. 1997, México.-
NICHOLS, Bil: La representación de la realidad Ciertos conceptos sobre el documental, Barcelona, Paidós, 1991. .
CASETTI, Francesco y ODIN, Roger: "De la paleo à la neo-Tv", en Communications, Nº 51, "Televisions/Mutations, Paris,1990

Practico;
JOST, François: “El simulacro del mundo”, Versión Nº7, oct. 1997, México.-


4.2: Regímenes enunciativos de la televisión.
La llamada neo-televisión.
Grabado y directo en los discursos televisivos.
Imágenes del cuerpo/ cuerpo de las imágenes en los “reality-shows.
El cuerpo en función testimonio.




Textos de referencia:
CARLON, M. “El directo televisivo en la técnica de lo real” en De lo cinematográfico a lo televisivo. Metatelevisión, lenguaje y temporalidad, Bs. As., La crujía , 2006 pp.57-85.
VERON, Eliseo “El living y sus dobles. Arquitectura de la pantalla chica” en El cuerpos de las imágenes Norma, Bs.As., 2001,pp. 13-41.

Practico:
CARLON, M. “El directo televisivo en la técnica de lo real” en De lo cinematográfico a lo televisivo. Metatelevisión, lenguaje y temporalidad, Bs. As., La crujía , 2006 pp.57-85.
VERON ,E. 1987, “El cuerpo reencontrado” en La semiosis social, Ed. Gedisa, Buenos Aires, 1987



C) EVALUACIÓN

En el transcurso del cuatrimestre se realizaran dos entregas de trabajos de análisis de dos paquetes textuales que corresponden a dos tipos de discurso diferentes (fotográfico para la primera entrega y televisivo/cinematográfico para la segunda). Los mismos tendrán el carácter de parciales. El examen final consistirá en la presentación de un trabajo monográfico basado en el análisis de un problema de semiótica de la imagen aplicada a un discurso visual, en forma individual ajustándose a las pautas metodológicas que se proporcionarán en un instructivo y que se discutirán en clase teóricas y prácticas. Régimen de promoción: Con Examen Final, que contempla como formas de evaluación la realización (y aprobación) de Trabajos Prácticos; el 85% de asistencia a trabajos prácticos, y un Trabajo Final que será el resultado de un análisis aplicado.-

METODOLOGÍA

Los encuentros se articularán de modo tal que puedan alternarse las modalidades de exposición dialogada con la conformación de un taller de semiología y análisis de la imagen. Se efectuará la propuesta de un marco interpretativo global desde el que se puedan articular los problemas, sistematizar los diversos aportes y guiar la lectura de textos y otras fuentes de información.Se trabajará con la elaboración puntual y la profundización de contenidos aplicados a un recorte histórico especifico. Las discusiones en cada caso tendrán como eje el texto o problema expuesto, y se organizarán a partir de la propuestas de distintas hipótesis que deberán se confrontadas y fundamentadas. El resultado de este doble proceso quedará plasmado en la elaboración de trabajos prácticos grupales e individuales, a partir de los cuales se haga posible un seguimiento del proceso de aprendizaje de cada uno de los participantes. Tanto la bibliografía de carácter obligatorio como la específica de trabajo en clase, serán oportunamente indicadas dentro de la nómina que figura al pie de cada uno de los puntos del programa.


BIBLIOGRAFÍA DE CONSULTA

AA.VV.: Dossiers de l'audiovisuel , Nº 55 mayo-junio 1994, De la télé-verité au reality show, y Nº 72, marzo-abril 1997, Le documentaire du grand aux petit écrans, INA (Institut National de l'audiovisuel), La documentation Française, Paris.
A.A. VV.:Dossier: El cuerpo y/ en los discursos audiovisuales: Amparo Rocha: Los cuerpos y los espacios en dos géneros televisivos: el reality-show y el documental, mimeo, 2005.- María Elena Bitonte: Las formas de legitimación del noticiero televisivo Sobre la configuración de los cuerpos, mimeo, 2005, María Rosa del Coto: “Configuraciones del cuerpo en la ficción televisiva,” mimeo, 2005.
Aumont, Jacques: 2 El papel del espectador,3 El papel del dispositivo y 4 El papel de la imagen, en La imagen, Ed. Paidós,Barcelona, 1992.-
Branigan, Edward: The problem of Point of View, Narration, y Subjectivity, en Point of view in the cinema: A theory of narration and subjectivity in classical film, Mouton, New York, 1984.
Burgoyne, Robert : "Le narrateur au cinéma", Poétique, Nº87, Septembre 1991, Seuil, Paris.-
Charaudeau, Patrick: El dispositivo: la materialidad de la puesta en escena en El discurso de la información La construcción del espejo social, Gedisa, Barcelona, 2003.
Chion, Michel: La acusmática", "la cuestión del fuera de campo", "la excepción de la música", en La audiovisión Introducción a un análisis conjunto de la imagen y el sonido, Paidós Comunicación, Barcelona, 1993.-
Dubois, Philippe: “Máquinas de imágenes: una cuestión de línea general”, en Video, cine, Godard, Libros del Rojas, Buenos Aires, 2001
Gaudreault, André: Narration et monstration, Narrateur et mmonstrateur, Narration et monstration au cinéma, Système du récit filmique, en Du littéraire au filmique, Système du récit, Méridiens Klincksieck, Paris, 1989.-
Gaudreault, André y Jost, François: El relato cinematográfico Cine y narrratología, Ediciones Paidós, Barcelona, Buenos Aires, México, 1995.-
Genette, Gerard : "Discurso del relato", en Figuras III, Lumen, Barcelona, 1989.-
" " : Nouveau discours du récit, Seuil, Paris,1983.-
" " : Récit fictionel, récit factuel", en Fiction et diction, Seuil, Paris,1991.-
Harshaw, Benjamín, Ficcionalidad y campos de referencia, en Parte III “Los mundos ficcionales de la literatura”, en Teorías de la ficción literaria, Madrid, Arco Libros, 1997.
Jost, François: Les masques de l’énonciation, en Un monde à notre image Enonciation, cinéma, télevision, Méridiens Klincksieck, Paris, 1992.-
Jost, François: La croisée des regards, en Le temps d'un regard Du spectateur aux images, Méridiens Klincksieck, Paris, 1998.-
Leblanc, Gérard: Scénarios du quotidien, en Scénarios du réel (tome 1 Quotidien évasion science) y Scénarios de l’information (Tome 2 Information régimes de visibilité), L'Harmattan, Paris, 1997.-
Odin, Roger: Cinéma et production de sens, Armand Colin, Paris, 1990.-
Peirce, Charles S.: La ciencia de la semiótica, Ed. Nueva Visión, Buenos Aires.
Steimberg, Oscar: Libro y transposición, en Semiótica de los medios masivos, Atuel, Buenos Aires, 1994.-
Steimberg, Oscar: “Las dos direcciones de la enunciación transpositiva”, mimeo, ponencia presentada en el Congreso Alemán de Lusitanistas, 2002.